Mi mamá me mima

Por Chava

En plena era de lo industrial y lo sintético, nacen estos personajes de tela 100% handmade que recuerdan a los viejos muñecos de trapo, con el plus del diseño y la intervención artística.

Diseñados y confeccionados por Maminas, firma a cargo de la artista plástica Marina Bandin, estos objetos textiles hechos a mano se agrupan en diferentes especies. Entre ellas se encuentra la serie Fauna que incluye palomas para colgar en la pared. Los burritos mitad corderoy, mitad estampado llamados Bertos. Unos simpáticos Gatos hechos con polar, corderoy y retazos de diferentes telas, cuya cara esta bordada a mano. Los Matitos están hechos de corderoy al frente y tela estampada al dorso, tienen paisajes con telas de colores en las panzas y, como advierten las autoras, “son muy blanditos!”. Luego hay un perro Salchicho, Nenas y  Ositos.

El proyecto Maminas nace a fines del 2001 con la intención inicial de realizar muñecas decorativas, que con los años fue multiplicándose en una serie de objetos para niños realizados en materiales poco convencionales, como telas recicladas y antiguas, trapos de piso, repasadores o manteles de cocina.

Como explicó Marina Bandin: “Todos guardamos en la memoria de nuestra infancia algún muñeco/a en especial, el que por algún motivo insistimos en que nos acompañe más tiempo del necesario. Al que conservamos incluso cuando ya estaba sucio, deshilachado y deformado. No creo que nadie pueda explicar el verdadero por qué de esa decisión, el por qué ese y no otro. Supongo que estas elecciones que hacemos son similares a muchas a lo largo de nuestras vidas y tienen que ver con algo mágico casi espiritual, que nos conecta con alguien o algo de una manera más profunda y emotiva sin saber bien por qué”.

¿Dónde conseguirlos? Además de en varios lugares del país, se consiguen en Japón, Estados Unidos, Londres y Francia. Pero si uno no quiere comprarlos, puede hacerlos! Las Maminas proponen, entre otras cosas, un taller para mamás que quieran hacerles juguetes a sus hijos. Para jugar y hacer objetos sencillos y amorosos con sus propias manos. Según Marina: “Cada objeto realizado artesanalmente en el taller tiene un valor agregado, que se ve, se siente, yo creo. Horas de trabajo, de la mano de la persona puesta sobre el mismo pedacito de material, como si todos los pensamientos, sensaciones, deseos, quedaran fijadas en la pieza a lo largo de todo ese proceso de convivencia, y el que la recibe debería percibirlo como si fuera una ofrenda, como si el objeto exhalara toda la carga y el amor acumulado en todo ese largo camino”.

Para más información:
www.maminas.com

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