Menos diseño, por favor

Por Luisa

“Franziska cree en el sentido común, la experiencia y la intuición.” Así nos recibe la nueva web de Franziska, mucho más que un estudio de diseño, una forma de pensar el mundo.

Si bien Iban Ainziburu, Txema Jiménez y Javier Morón se encuentran trabajando juntos desde el 2005, recién en el 2009 le dieron forma a lo que llamaron Franziska, un estudio que podríamos llamar “de diseño”, pero que claramente es algo más complejo de explicar. Basados en la filosofía del “piensa más, diseña menos”, Franziska es el motor de una serie de proyectos que parten de una matriz conceptual, con el diseño como herramienta y no como meta.

Para presentarles a este particular estudio originario de Pamplona, España, entrevistamos a Javier, uno de sus integrantes, y le pedimos que nos explicara algunos de los proyectos integrales más interesantes del estudio.

Antes que nada, ¿Cómo se conforma el estudio?

Somos tres socios, con tres tareas complementarias: arte, copy y cuentas. Pero somos un estudio que vive de la cooperación constante con otros creativos (audiovisual, ilustración, fotografía, interiorismo…) en función de las necesidades del momento y del tipo de proyecto que tengamos que abordar. Es una fórmula de trabajo flexible y coherente con los tiempos que corren.

¿Hacia qué áreas está orientado Franziska?

Hace poco leímos una cita de Ellen Lupton que dice: “Piensa más, diseña menos”. Esa puede ser una buena definición del área a la que nos orientamos, el área del “piensa+diseña-”. Vivimos en la era del contenido, que está muy bien, pero hay que pensar antes de hacer. Por ejemplo, ¿debe tener perfil de Facebook un fabricante de tornillos? ¿Qué contenido de interés puede generar un fabricante de tornillos? ¿Qué tono debe utilizar un fabricante de tornillos en su comunicación? Antes de hacer nada, piensa.

Antes de entrar en los trabajos, cuéntennos ¿Qué los inspira para trabajar?

A Franziska le inspira Max Bill, el cine de Truffaut, Roma, las esculturas de Oteiza, la poesía de Juan Ramón Jiménez, la elegancia de Leonard Cohen, el spot de Litany, el de Balls, y tantos otros… la editorial Gustavo Gili, el disco Atom Heart Mother, los carteles de Saul Bass, las historias de Enric González, todo lo que haga Bob Dylan en un escenario, el trabajo de Toni Segarra, los mapas de Vidal de Lablache, Bill Murray, la arquitectura de Lina Bo Bardi, las BSO de Dead Man y Local Hero, los libros Armand Colin, el gol de Van Basten en la Eurocopa del ’88, la Futura de Paul Renner, La Vida de Brian, Stefan Zweig, Cortázar, Faemino y Cansado, Joan Brosa, Chema Madoz… joder, suena un poco pedante todo esto, no?

Hay dos proyectos que nos parecieron particularmente interesantes, no sólo por la complejidad de su ejecución sino también porque incorporan diferentes disciplinas y son muy difíciles de interpretar como “productos” de un estudio de diseño… ¿Podrían contarnos más de Pura Vida y de Sagüensor? ¿Qué implicó para ustedes encarar proyectos de este tipo?

Pura Vida es, sin duda, uno de los proyectos más bonitos y agradecidos que hemos tenido hasta el momento. Es un documental que empezó a gestar la productora navarra Arena Comunicación a raíz del intento de rescate del montañista Iñaki Ochoa de Olza en el Annapurna, allá por el año 2008. Una historia real, demasiado real, que cuenta lo maravilloso del ser humano. Catorce alpinistas, entre los que se encontraban los mejores del mundo (Dennis Urubko, Ueli Steck, el difunto Alexei Bolotov y tantos otros), se jugaron el pellejo intentando salvar la vida de Iñaki Ochoa de Olza, que sufrió 5 días de agonía hasta que ya no le quedó aliento en una tienda de campaña a 7400 metros de altura junto a su ‘hermano’ Horia Colibasanu. La historia está perfectamente contada en el libro “Los Catorce de Iñaki”, cuyo autor nos inspiró para crear la imagen de la película. El reto era crear una imagen gráfica para web, cartelería, merchandising, etc. antes de que la película estuviera hecha, ya que era importante colgar la web de cara a captación de partners. Y lo que hicimos fue describir lo inaccesible de la arista en la que se encontraba Iñaki, lo inhóspito del lugar, la verticalidad, el silencio… y una pequeña tienda de campaña, en contraposición, como representación de la esperanza de vida hasta el último minuto. La imagen fue aprobada por la productora y la familia de Iñaki antes de empezar a rodar la película. Diseñamos a ciegas, basándonos en lo que nos contaban sus allegados. Y con la sensación de que era esa y no otra, la imagen que debía tener la película.

Sangüesoir es otro de los proyectos estrella de Franziska. Todo un reto, ya que tocamos muchos palos y desde cero: obra escultórica, diseño, audiovisuales, comunicación de evento, etc. Todo empieza con un problema que nos plantea el Ayuntamiento de Sangüesa (Navarra) en 2010: “necesitamos una alternativa turística que además potencie los valores del Camino de Santiago, ya que 2010 es Año Santo Jacobeo”. Nosotros planteamos un evento nocturno y con base artística, Sangüesoir, que cubre una franja horaria olvidada hasta el momento. Para ello creamos una instalación de grandes dimensiones, una obra escultórica que, a través de una de sus caras, proyecta videos relacionados con lo que pueden ser los pensamientos de un peregrino. La obra la instalamos en el patio de un claustro de Sangüesa, ya que buscábamos un lugar con cierto misticismo y que contrastara con la línea contemporánea de la instalación. Y durante 4 noches, a dos pases por noche, convocamos al público a disfrutar de la proyección de los videos.

Si quieren más información sobre estos proyectos pueden seguir los links: www.puravidatheridge.com y www.franziska.es/es/sanguesoir

Para más información:
www.franziska.es

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