Mario Testino y Kevin Cummins: Algo más que coincidencias

Por Lucas López

Inauguraron las muestras de fotografía de Mario Testino y Kevin Cummins, Lucas López hace un recorrido analizando qué nos dejan estos íconos de la moda y el rock tras su paso por Buenos Aires.

Se inauguraron en Buenos Aires dos exhibiciones de fotografía, en sintonía con su vigencia y posicionamiento curatorial en museos y galerías. Mario Testino y Kevin Cummins visitan Argentina por primera vez con lo más destacado de su vasta producción fotográfica. Contemporáneos, la propuesta de ambos es antagónica en estilo y a su vez, simbiótica en matices y coincidencias. Mario Testino remite al universo lujoso e inalcanzable de la moda y el pop; Kevin Cummins a la fantasmagoría gélida de Manchester, retratando a figuras de la escena de rock mancuniana (Oasis, Joy Division, Happy Mondays, The Fall, The Smiths y Morrissey, entre muchos otros). El volumen de trabajo de Testino y Cummins representan ciclos narrativos cuya trama se conjuga con la globalización de las comunicaciones, los medios editoriales y los sistemas de distribución. Coinciden en relatar con autoridad el exceso en sus distintas formas.

A modo de ostentación nobiliaria, Testino se codea con la realeza de las celebridades, sin por ello relegar un mínimo de sagacidad para el retrato íntimo y el brillo incandescente de autor. A su modo, encarna una cultura de estilo (style culture, según la voz autorizada de la crítica Catherine McDermott), avalado por revistas como Arena, I-D, Blitz y The Face (donde publicó por varios años) y las actuales Vogue y Vanity Fair. “Mario Testino sonríe como quiere que sonrían sus modelos en las fotos”, dice Pablo Schanton en la conferencia El pop al ritmo de la moda, analizando el verdadero punctum de la obra de Testino, entre la deconstrucción del deseo y el tratamiento del color vívido.

Si Testino es una figura en sí misma, una celebridad de poder y prestigio que ostenta cientos de fotos íntimas a Kate Moss, Kevin Cummins representa la viva voz de los camarines de la cultura rock. Cummins fue el editor fotográfico del mejor momento del semanario New Musical Express, trabajó junto al diseñador Peter Saville y se convirtió en un ojo testigo del postpunk en Manchester. Noticias que en los ’80 nos llegaban también por medio de sellos como Factory Records (esencial la fotografía que en 1978 Cummins toma en la puerta de Factory con Peter Saville, Tony Wilson y Alan Eramus) y Rough Trade, las biografías de Omnibus Press y los medios locales, aunque su nombre no resultara tan estelar como las figuras que por entonces retrataba. El universo de Cummins media entre los críticos musicales, el periodismo visual y la industria de la música, construyendo una figura que también le puso la M a Manchester y cimentó parte de la música inglesa de los ’80. Según Pete Shelley, de los Buzzcocks, “Kevin Cummins a veces era más importante que las bandas.”

Las fotografías de Testino y Cummins son consumos culturales que fascinan a un público informado y culto. Testino documenta el artificio y la victimización de la moda a través de su prepotencia de trabajo y un microcosmos visual, que desde hace años, célebres como LaChapelle, Nick Knight, Steve Meisel y el propio Testino manipulan a su antojo y habilidad. En tanto, Cummins logra imágenes imperecederas a base de grano, nostalgia y memorabilia, como sucede con las fotografías espectrales de Ian Curtis, representativas de un pasado que son testimonio de una época.

Mario Testino
In Your Face
MALBA, Sala 5 (2º piso)
Del 15 de marzo al 16 de junio

Kevin Cummins
Manchester en Buenos Aires
Centro Cultural Borges, Viamonte 500
Del 17 de marzo al 6 de abril

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